¿CUÁNTO SABES SOBRE LOS RIESGOS DE CONSUMIR ALCOHOL DURANTE EL EMBARAZO?

Los conocimientos sobre los riesgos del consumo de alcohol durante el embarazo son muy abundantes en la literatura científica. Sin embargo, tanto a nivel de políticas de salud pública, como de personal sociosanitario, como de la sociedad en general, hay una falta de conciencia y de comprensión real del impacto del alcohol en el bebé no nacido.

Te animamos a responder a una serie de preguntas para ver cuánto sabes sobre los riesgos de consumir alcohol durante el embarazo.

A.¿Beber una copa de vino o de cerveza al día durante el embarazo tiene algún efecto perjudicial en el bebé?

  1. No
  2. Es indiferente
  3. No sabe/No contesta

B. Beber de manera esporádica no perjudica al bebé.

  1. Verdad
  2. Falso
  3. Es indiferente
  4. No sabe/No contesta

C. En 2018 nacieron en España 367.345 niños y niñas. ¿Sabrías decir cuántos estarán afectados por el Síndrome de Down, Trastorno del Espectro Autista y Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, según los índices de prevalencia correspondientes?

  1. Síndrome de Down en torno a 300. Autismo en torno a 3.700. TEAF más de 4.000.
  2. Síndrome de Down casi 3.700. Autismo más de 4.000. TEAF en torno a 300.
  3. Síndrome de Down más de 4.000. Autismo en torno a 3.700. Teaf en torno a 300.

D. El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal es curable si se diagnostica a tiempo.

  1. Falso
  2. Verdad
  3. No sabe/No contesta

        Para calcular cuanto sabes sobre los riesgos de consumir alcohol durante el embarazo, suma los puntos según la respuesta que hayas dado en cada pregunta.

A. 1

B. 2

C. 1

D. 1

TOTAL RESPUESTAS ACERTADAS:

Si has obtenido más de cinco puntos desconoces los riesgos.

En el siguiente cuadro puedes ver datos de la Organización Mundial de la Salud sobre los riesgos y las consecuencias que puede tener el consumo de alcohol durante el embarazo.

Test elaborado por Marga Muñiz Aguilar Presidenta de Tolerancia Cero y Mercedes del Valle Díaz Presidenta de Visual TEAF

DÍA INTERNACIONAL PARA LA PREVENCIÓN DEL TRASTORNO DEL ESPECTRO ALCOHÓLICO FETAL (TEAF).

Por Marga Muñiz Aguilar

      Desde 1973, año en el que fueron publicadas las primeras investigaciones, las evidencias tanto clínicas como experimentales sobre el efecto teratógeno del etanol contenido en las bebidas alcohólicas es incuestionable. El consumo de alcohol durante el embarazo interfiere en el desarrollo del cerebro del embrión y del feto y afecta a su inteligencia, capacidad de aprendizaje, equilibrio emocional y comportamiento.

Hay que tener en cuenta, sin embargo,que el impacto del consumo de alcohol es diferente en función de la base genética de la madre, de la cantidad y la velocidad con la que consuma alcohol, su estado de salud general, peso, edad, el estrés, depresión, que pueda estar sufriendo, la medicación que pueda estar tomando e incluso los alimentos y bebidas no alcohólicas consumidas antes y después de consumir alcohol.
Por lo tanto, el consumo de alcohol durante el embarazo se puede convertir en una especie de ruleta rusa para el feto en formación. Según un estudio publicado en 2017 [1], una de cada 67 mujeres que consuman alcohol en el embarazo puede dar a luz un bebé afectado con el síndrome alcohólico fetal.

En el mismo estudio analizaron la prevalencia mundial de consumo de alcohol en el embarazo, para concluir que ronda el 9,8%. Es decir, una de cada diez mujeres toma alcohol durante el embarazo.
Esta prevalencia es muy diferente según las distintas zonas geográficas. Así los mayores porcentajes se dan en Irlanda(60%), Bielorrusia (47%), Dinamarca (46%), el Reino Unido de Gran Bretaña e Irlanda del Norte (41%) y la Federación Rusa (37%). La prevalencia más baja se da en la Región del Mediterráneo Oriental, donde la mayoría de las personas, incluidas las embarazadas, son abstemias debido a sus creencias religiosas.

A esto hay que añadir que la mitad de los embarazos en los países desarrollados y más del 80% en los países en desarrollo no son planeados. Esto significa que muchas mujeres no se dan cuenta de que están embarazadas durante las primeras fases de la gestación y siguen bebiendo.

Aunque muchas mujeres reducen o suprimen el consumo de alcohol durante la gestación, se estima que entre un 25%-50% de las mujeres embarazadas en la Unión Europea continúan consumiendo durante este periodo.

En España, en un estudio observacional llevado a cabo en Málaga[2] a un total de 451 mujeres embarazadas, un 27,2% de las participantes admitían beber o haber bebido durante el embarazo. El consumo fue mayor en el primer trimestre del embarazo, llegando al 40,7%. En el segundo trimestre seguían consumiendo alcohol el 23,1% y en el tercer trimestre el 17,1%. Los resultados mostraron que un 11,3% consumía alcohol a diario, un 35,2%semanalmente y un 54,3% de las mujeres presentaban un consumo mensual. La cerveza era la bebida más consumida, seguida de las bebidas espirituosas y el vino.

El trabajo responde a un diseño observacional de corte transversal sobre el consumo de tóxicos durante el embarazo, y se basa en la autodeclaración de las gestantes mediante la cumplimentación de un cuestionario que, como tal, es vulnerable a los sesgos de información y de memoria. Por lo tanto, la prevalencia del consumo de alcohol durante el embarazo y, en consecuencia, la prevalencia del síndrome alcohólico fetal, podría estar subestimada en dicho estudio, siendo realmente mucho más alta.

En estudios donde se emplean biomarcadores, como el análisis del meconio del recién nacido o el pelo de la madre en lugar del cuestionario, los datos suben de forma alarmante.

En un estudio realizado en el Hospital Clínico Universitario de Santiago de Compostela[3] se detectó que el 34,65% de mujeres embarazadas había consumido alcohol durante el embarazo, aunque sólo el 4,5% admitió haber tenido un consumo ocasional, mientras que ninguna admitió una ingesta frecuente. El 50% de las mujeres que dieron positivo tuvieron hijos con bajo peso al nacer.

Es importante notar que los niños que nacen con bajo peso tienen un alto riesgo de padecer alteraciones neuropsicológicas y alteraciones en el desarrollo que afectan posteriormente a los procesos de aprendizajes escolar (problemas de lenguaje, atención, concentración, percepción viso-espacial, etc.) y al comportamiento.

Resultados similares se obtuvieron en otro estudio llevado a cabo en Barcelona .En el meconio de 10 de los 62 recién nacidos de mujeres que negaronel consumo de alcohol durante el embarazo se encontraron evidencias de exposición al alcohol.

Estos resultados concuerdan con un estudio previo realizado por el mismo grupo de investigadores. En una muestra poblacional de mujeres gestantes se encontró una exposición fetal a alcohol del 45% con el biomarcador, sin que en ningún caso el consumo hubiera sido declarado en la entrevista.

Por tanto, no se trata de un problema de unos pocos, sino de la sociedad en general. El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal se ha convertido en la Unión Europea hoy día en la segunda causa de retraso intelectual, siendo la única  cien por cien evitable.

Los daños que produce en el feto son muy numerosos: anomalías faciales características, trastorno del neurodesarrollo, microcefalia, deterioro intelectual (leve a moderado retraso mental), déficit de atención, hiperactividad, malformaciones cardíacas, tendencia al abuso de drogas y alcohol en la adolescencia y juventud, dificultades con el cumplimiento de las normas y en la aceptación de la autoridad, problemas con la justicia, dificultades para gestionar el dinero y el tiempo, dificultades para llevar una vida autónoma en la edad adulta, etc.

Habitualmente, la exposición a etanol durante la gestación no se identifica en los niños hasta la aparición de discapacidades secundarias, generalmente cuando el niño se escolariza y los efectos del desarrollo anómalo del cerebro se hacen evidentes.

Es importante determinar la prevalencia de un trastorno para fijar las prioridades en materia de políticas de salud pública. La mayoría de los países no tienen datos sobre la prevalencia entre la población del consumo de alcohol durante el embarazo.La prevalencia está precisamente poco cuantificada debido a la falta de conciencia de la existencia del problema.

Sin embargo, los gobiernos deberían tener en cuenta no solamente el coste personal y familiar del TEAF sino también el coste económico que provoca el consumo de alcohol durante el embarazo a la hora de diseñar las políticas de salud pública.

A raíz del estudio de prevalencia del TEAF en Canadá, la Dra. Svetlana Popova recibió el encargo de cuantificar los costos económicos derivados de las medidas de aplicación de las leyes, la prestación de servicios sociales y la educación especial, así como los derivados de las pérdidas de productividad debidas a la morbilidad y la mortalidad prematura de las personas afectadas. Incluso en el supuesto de que solo el 1% de la población canadiense tuviera TEAF —unas 355 000 personas—, el costo anual se estimó en 1.800 millones de dólares canadienses (1.230 millones de euros) al año en el Canadá. Estas estimaciones no deberían estigmatizar aún más a las madres de niños con TEAF, sino más bien ayudar a priorizar la financiación y el apoyo para estas familias. Estas cifras representan los costos mínimos asociados a los TEAF en el Canadá y no incluyen el costo al que hacen frente las propias personas afectadas y sus familias[5].

       En España se calcula que el Síndrome Alcohólico Fetal, que es la versión más severa del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, puede afectar a 2 de cada 1.000 recién nacidos vivos. Aquella parte del Espectro que cursa con síntomas más sutiles (déficit de atención, dificultades de aprendizaje y alteraciones del comportamiento, que suele estar asociado a fracaso escolar e inicio precoz del consumo excesivo de alcohol), puede afectar a una población 10 veces mayor.

Si tenemos en cuenta que cada año nacen en España en torno a 400.000 niños y niñas, de los cuales el 2 por mil nacerán de madres que han consumido alcohol durante el embarazo, esto supone que de todos los nacidos vivos unos 800 sufrirán SAF y alrededor de 4.000  TEAF.

Si contamos a la población menor de 19 años que existe en España, que en estos momentos está en torno a 9.500.000, el SAF estaría afectando a 19.000 menores de 20 años y el TEAF a 95.000.

En cuanto a la población adoptada, no hay datos oficiales, pero los niños procedentes tanto de adopción nacional como internacional, especialmente los de los países del Este, forman un número significativo de afectados por el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal. En concreto, puede haber en torno a 20.000 menores adoptados procedentes de lo que se conoce como “el cinturón del vodka” (Rusia, Bielorrusia, Ucrania y ex repúblicas soviéticas). Según datos de otros países donde el problema está más estudiado, como es el caso de Suecia, el TEAF afecta al 52% de los casos. Recientemente el Instituto Catalán de la Acogida y la Adopción ha realizado un estudio de prevalencia en Cataluña con resultados similares, ya que el 50% de la muestra estaba afectada por el TEAF[6].

Por otra parte, el TEAF es de 10 a 40 veces mayor en ciertos grupos susceptibles, que en la población general[7]. En un estudio que utilizó datos de 69 investigaciones llevadas a cabo en 17 países de América del Norte y del Sur, Europa, Asia y Australasia se analizaron cinco subpoblaciones: menores en el sistema de protección del estado, menores en servicios tutelares, poblaciones aborígenes, alumnos en servicios de educación especial y personas que utilizan servicios clínicos especializados (clínicas genéticas y clínicas para discapacidades del desarrollo o atención psiquiátrica).

La prevalencia estimada de TEAF en estos grupos es mucho mayor que la prevalencia de 7.7 por 1,000  en la población general. Por ejemplo, la prevalencia de TEAF entre los niños bajo cuidado del estado fue 32 veces mayor en los Estados Unidos y 40 veces mayor en Chile; la prevalencia entre adultos en el sistema correccional canadiense fue 19 veces mayor; y la prevalencia entre las poblaciones de educación especial en Chile fue más de 10 veces mayor.

Es prioritario, por tanto, establecer protocolos de detección para identificar a los menores con TEAF en el sistema de protección del estado,  educación especial, el sistema de justicia y otros entornos para proporcionar apoyo apropiado e intervenciones tempranas. Los profesionales que atienden a estos grupos de alto riesgo deberían estar capacitados para la identificación e intervención con personas afectadas de TEAF para brindarles una mejor atención.

La falta de diagnósticos adecuados tiene importantes consecuencias ya que deja a la población afectada en riesgo de sufrir discapacidades secundarias, entre ellas problemas de salud mental, comisión de delitos[8], internamientos, conductas sexuales inapropiadas y abuso en el consumo de alcohol y drogas, que se podrían evitar con un diagnóstico precoz y dando a las familias las ayudas y los apoyos necesarios.

Todos estos datos deberían llevar a las distintas administraciones públicas a trabajar en la prevención del consumo y en estudios de prevalencia para ser más eficaces en la intervención con la población afectada.

Como vemos, los conocimientos sobre los riesgos del consumo de alcohol durante el embarazo son muy abundantes en la literatura científica. Sin embargo,tanto a nivel de políticas de salud pública, como de personal socio sanitario, como de la sociedad en general, hay una falta de conciencia y de comprensión real del impacto del alcohol en el bebé no nacido.

Así, por ejemplo, en un estudio realizado por la Consejería de Sanidad de la Generalitat Valenciana y la Universidad de Valencia titulado “Actitudes y conocimientos sobre las consecuencias del consumo de bebidas alcohólicas durante la gestación y la lactancia en profesionales socio-sanitarios de la ciudad de Valencia” , los resultados apuntan a la existencia de actitudes permisivas por parte de los profesionales socio-sanitarios, así como la falta de formación respecto a  medidas preventivas, de detección del consumo de alcohol, de diagnóstico y de pronóstico e intervención en niños expuestos al alcohol durante la gestación y lactancia.

    Para visibilizar el problema y concienciar a todos los sectores de la sociedad, desde 1999, cada 9 de septiembre se celebra el Día Internacional para la prevención del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal. Se celebra el día 9 del 9 por los nueve meses de embarazo. Este año, trece organizaciones nos hemos unido para celebrar un acto en Madrid para dar visibilidad el Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal.

[1] Estimation of national, regional, and global prevalence of alcohol use during pregnancy and fetal alcohol syndrome: a systematic review and meta-analysis.
Popova SLange SProbst CGmel GRehm J.
Lancet Glob Health. 2017 Mar;5(3):e290-e299. doi: 10.1016/S2214-109X(17)30021-9. Epub 2017 Jan 13.
[2] Exposición a tabaco, alcohol y drogas de abuso en gestantes. Estudio de prevalencia en gestantes de Málaga (España).
Marta Blasco-Alonso, Ernesto González-Mesa, Milagros Gálvez Montes, Isabel Lozano Bravo, Federico Merino Galdón, Francisco Cuenca Campos, Gema Marín Schiaffino, Sergio Pérez Torres, José Herrera Peral, Inmaculada Bellido Estévez.
Departamento de Obstetricia y Ginecología. Universidad de Málaga. Hospital Regional Universitario de Málaga. Departamento de Farmacología. Facultad de Medicina. Universidad de Málaga.
http://www.adicciones.es/index.php/adicciones/article/view/695/681
[3] Prenatal alcohol exposure and its repercussion on newborns.
Baña ATabernero MJPérez-Muñuzuri ALópez-Suárez ODosil SCabarcos P, Bermejo AFraga JMCouce ML.
J Neonatal Perinatal Med. 2014;7(1):47-54. doi: 10.3233/NPM-1471413.
[4] Validez del cuestionario de consumo materno de alcohol para detectar la exposición prenatal
Manich, M. Velasco, X. Joya, N.R. García-Lara S. Pichini O. Vall, O. García-Algar.
https://www.analesdepediatria.org/es-validez-del-cuestionario-consumo-materno-articulo-S1695403311004929
 [5] Boletín de la Organización Mundial de la Salud.
http://origin.who.int/bulletin/volumes/95/5/17-030517/es/
 [6] https://govern.cat/salapremsa/notes-premsa/307789/afers-socials-i-salut-reforcen-prevencio-i-tractament-dels-infants-i-joves-afectats-per-trastorns-de-lespectre-alcoholic-fetal
  [7] Popova S, Lange S, Shield K, Burd L, and Rehm, J. (2019) Prevalence of Fetal Alcohol Spectrum Disorder among Special Sub-populations: A Systematic Review and Meta-analysis. Addiction 111: doi:10.1111/add.14598.
[8]  Adults with Fetal Alcohol Spectrum Disorder: Factors Associated with positive outcomes and contact with the criminal justice system.
 Beth Anne Currie1 , Jane Hoy2 , Lynda Legge , Valerie K. Temple , Munazza Tahir.
J Popul Ther Clin Pharmacol Vol 23 (1):e37-e52; March 9, 2016 © 2016 Journal of Population Therapeutics and Clinical Pharmacology.

Entrevistas Tolerancia Cero

En el siguiente enlace puedes visitar nuestro canal de iVoox, donde conversamos con personas adoptadas y profesionales de la adopción y acogimiento sobre sus vivencias y experiencias.

Entrevistas Tolerancia Cero

Aquí también te dejamos enlaces a todos los podcasts publicados hasta la fecha. ¡Gracias por pasarte!

Entrevista con Luda Merino – Luda Merino Garrido

Hablando sobre adopción con Iratxe Serrano – Iratxe Serrano

Cómo enseñar a manejar el dinero a adolescentes con TEAF – Marga Muñiz

¿Cuándo fue la primera vez que sentiste blanco/a? – Cari McCay

Conductas de riesgo en la adolescencia – Vineyt Mirabent

Mindfulness en casa y en la escuela – Mariló Gascón

Visión y dificultades de aprendizaje – José Luis Arévalo

El impacto de la adversidad temprana en el presente – Rosa Fernández

PROYECTO LA VENTANA

Pincha en el siguiente enlace para descargar el pdf con la información sobre la página web de La Ventana.

Las familias opinan:

La Ventana nos ha representado CAMBIO, ESPERANZA.
Para nuestra familia ha sido un respiro y vaya que lo necesitábamos!
Su ayuda está siendo invaluable en lograr convertirnos en la familia que tanto queríamos y necesitábamos.
Que extraordinaria manera de sentirnos apoyados y guiados.
Estamos adquiriendo SEGURIDAD en la crianza de nuestro hijo y esto ha sido un regalo maravilloso para él, para nosotros, para nuestra familia. Y más, después de pasar años sintiendo que se recorre el camino de la paternidad, dando tumbos.
Nuestro agradecimiento más grande y desde lejos por su gran ayuda y apoyo.

Qué grandiosa labor la que realizan, Marga y Rafa!
GRACIAS!

V.B. Ensenada (México)


Para mi, conoceros, ha sido lo mejor que me ha pasado en años. Me siento apoyada, respaldada y ayudada por profesionales que saben de que hablo. Se que es un largo camino, pero en cada sesión renuevo la esperanza y las ganas de continuar aprendiendo con vosotros…
Gracias por estar tan cerca.

A.C. El Puerto de Santa María (Cádiz)


Hace años, cuando nuestro hijo era pequeño,  la vida nos acercó a Marga Muñiz. Cuando más desorientadas estábamos ella nos enseñó que existe otra mirada y nos ayudó mucho, muchísimo conocerlo.
Ahora se ha abierto la ventana y está entrando en nuestras vidas aire fresco y cargado de esperanza.
Gracias.

T.O. Ciudad Real


Ha sido y es imprescindible la ayuda de estos grandes profesionales, capaces de orientar a los chicos y a nosotros como padres, en la difícil tarea de comprender nuestras limitaciones y las de los muchachos. Y ayudarnos a ver más allá de su mero comportamiento. Gracias.

P.G. Puerto de Mazarrón (Murcia)


Para mí La Ventana es un espacio de acompañamiento  y guía , por parte de buenos e implicados profesionales, ante los retos de nuestra vida familiar ( en este caso como familia adoptiva); así como un lugar donde compartir, con otras familias, vivencias, sentimientos y emociones , sintiéndome comprendida y no juzgada .
Muchas gracias a todos por estar ahí.

R.G. Villanueva de la Serena (Badajoz)


Para nosotros,  el inicio de  » La  Ventana » fue una esperanza que se  abría  en un momento bastante complicado y esa esperanza sigue ahí , animando y dando fuerzas,  además vamos siguiendo y aplicando sus consejos e ideas.

M.J.G. Archena (Murcia)


Para nosotros La Ventana es un acompañamiento «continuo y perseverante» en la «perseverante y continua» tarea de acompañar a nuestros hijos e hijas. Es un cambio de mirada hacia ellos y sobre todo hacia toda la infancia y adolescencia que espero que nos impregne a nosotros y nosotras y a toda la sociedad.  Muchas gracias por estar ahí.

P.A. Moratalla (Murcia)


 Nosotros llevamos años de un lado para otro intentando hacer lo mejor para nuestra hija, sin saber  que nos  pasaba  ,llenos de contradicciones por parte de unos y otros . Hace unos meses formamos parte de este grupo.  !Sorpresa ,! cuántas cosas que me decían, ahora gracias a la Ventana las entiendo de otra manera, y poco a poco hemos empezado a estar y entender mejor a nuestra hija ,ahora tiene 19 años y es complicado,  los temas que se abordan en las sesiones son muy interesantes y aprendemos mucho de todos vosotros. Gracias a la Ventana  saldremos adelante.

N.P. Cuenca


Tengo la sensación de que estamos dándole la vuelta a todo lo que habíamos aprendido. Me gusta más este modelo educativo que el que yo recibí, pero no me resulta fácil desaprender. Las diferentes propuestas y temas que hemos ido viendo en La ventana suponen un cambio de perspectiva que le da la vuelta a todo lo aprendido. Esta ventana nos hace asomarnos a una realidad diferente porque nos cambia la mirada.

A.M. Badajoz


La Ventana es presencia y acompañamiento, cuidar y cuidarse, ayuda, autoconocimiento, comprender y aprender,  paciencia, incondicionalidad, aceptación, otra mirada, no juzgar, reinventarse… Es por donde entra el aire y la luz que nuestros hijos y nosotros tanto necesitamos.

S.G. Villanueva de la Serena (Badajoz)


Somos papás de un niño de 9 años de origen chino .
La Ventana de Albores está siendo para nosotros un «Rayo de luz».
Marga Muniz y Rafa Llor son dos grandes profesionales que nos orientan y nos dan pautas muy claras para poder acompañar, de la mejor manera, a nuestro hijo en su crecimiento emocional.
Al ser las sesiones «on line» la distancia geográfica y el horario no son un inconveniente, pues se adaptan a tu disponibilidad.
Te ofrecen también la opción de participar en sesiones grupales con otras familias lo cual te permite compartir tus inquietudes.
En resumen, nosotros estamos encantados.
 

R.R Ibiza

10 COSAS QUE MI HIJ@ QUERRÍA QUE YO SUPIERA

1. MI VIDA EMPEZÓ NUEVE MESES ANTES DE NACER

para post1

Según las últimas investigaciones, el bebé antes de nacer puede ver, oír, experimentar, degustar y, de manera primitiva, aprender. Estas experiencias empiezan a definir y modelar la vida emocional del niño.

La ansiedad crónica, o una ambivalencia con respecto a la maternidad, pueden dejar una huella profunda en la personalidad del niño si, por ejemplo se siente rechazado, este sentimiento se podrá convertir en la lente a través de la que en un futuro verá la vida.

Debido a que la mayoría de los niños adoptados son el resultado de embarazos no deseados, o en circunstancias complejas, es frecuente que la tensión emocional de la madre tenga un impacto negativo en el niño: hiperactividad, déficit de atención, baja autoestima, ansiedad, problemas de conducta, etc.

2. ANTES DE QUE ME ADOPTARAIS SUFRÍ UNA PROFUNDA PÉRDIDA.NECESITO ELABORAR EL DUELO POR ESA PÉRDIDA

Tanto si adoptamos un bebé, como si adoptamos un niño mayor creemos, erróneamente, que el pasado queda atrás. La realidad es que muchos aspectos de sus pérdidas se van a manifestar en sus nuevas familias, sin importar la edad en que fueron adoptados.

A veces no es fácil reconocer las consecuencias de esas pérdidas porque no son fáciles de identificar y los niños no son capaces de elaborar mediante el lenguaje el dolor por esas pérdidas. Pero debemos estar atentos a algunas de las reacciones más frecuentes que provoca:

  • Ira
  • Tristeza
  • Resentimiento
  • Hiperactividad
  • Problemas de atención
  • Conductas regresivas
  • Pérdida de apetito
  • Problemas escolares

La elaboración de un duelo por la familia de origen consiste en acompañarlo en la expresión de los sentimientos que este conocimiento despierta en las distintas etapas de su desarrollo, ya que para elaborar un duelo es necesario expresar, poner en palabras la situación emocional vivida.

La elaboración de este duelo no se realiza en un momento concreto, sino que corresponde a un proceso gradual y continuo, según las distintas etapas evolutivas.

3. SI NO ELABORO Y SUPERO MI PÉRDIDA, PUEDE MANIFESTARSE EN FORMA DE RABIA HACIA VOSOTROS

para post5

El mejor indicador de que un niño/a tiene una lealtad oculta hacia su madre biológica es su rechazo hacia la madre adoptiva. En este caso estaría proyectando sobre la madre adoptiva sentimientos que corresponden a la madre biológica.

La rabia es un sentimiento que no se debe reprimir. Es el síntoma de que hay algún problema que necesita confrontarse. Asegúrate de que tu hijo/a sabe que la razón por la que fue abandonado no tiene que ver con él, sino con la imposibilidad de criarlo por parte de la madre biológica.

Cuando la madre adoptiva no pretende ocupar el lugar de la madre biológica, el niño adoptado puede proyectar su rabia contra quien lo abandonó y su gratitud hacia quien la está criando.

4. TEMO HABER SIDO ABANDONADO POR MI MADRE BIOLÓGICA PORQUE NO ERA UN BUEN BEBÉ

Este sentimiento puede producir dos tipos de reacciones, debido al miedo a ser rechazado otra vez. Muchos tratan de manejar este sentimiento siendo personas complacientes: si lo hago todo bien, me querrán y no me abandonarán. Otros, siendo rebeldes: si no necesito su aprobación, entonces no me podrán herir cuando me rechacen.

Detrás de estas conductas hay un sentimiento de vergüenza por haber sido abandonado. Si no conseguimos sustituir este sentimiento por la verdad, puede vivir atemorizado toda su vida o crear un constante caos en la familia.

Si no conseguimos que supere este sentimiento de no haber sido lo suficientemente bueno, como para que su madre biológica lo conservara, su miedo a volver a ser abandonado será su compañero permanente a lo largo de la vida.

5. TENGO MIEDO DE QUE VOSOTROS TAMBIÉN ME ABANDONÉIS

El sentimiento de abandono es el primer miedo en la vida y es el origen de todo miedo posterior. En el caso de los niños adoptados no fue sólo un temor sino una realidad.

La inseguridad queda arraigada durante toda la vida, especialmente en el área de las relaciones interpersonales.

La capacidad para emprender actividades que lo llevarán hacia la realización de sus metas también queda afectada.

¿Qué podemos hacer para ayudarles?

Empatizar con ellos. Esto significa, identificarnos intelectual y emocionalmente con sus sentimientos, pensamientos y actitudes.

Enseñarles a gestionar sus sentimientos de victimización.

6. CUANDO EXPRESO MIS MIEDOS DE MANERA INADECUADA, AYUDADME CON RECURSOS PARA HACERLO MEJOR

para post2

A los niños adoptados se les debe dar permiso para expresar sentimientos como enfado, rabia, odio, soledad, hostilidad, etc. Sin embargo, necesitan saber que estos sentimientos son permisibles, pero necesitan aprender a canalizarlos adecuadamente.

No seas permisivo ni lo disculpes. Establece límites claros. Enséñale a pensar por sí mismo. Deja que asuma las consecuencias de sus actos.

Resuelve cualquier duelo no elaborado de tu propia experiencia personal, de manera que no se te reestimule cuando tu hijo exprese esos sentimientos.  Nunca lo castigues cuando estés enfadado.  Después, asegúrate de decirle que lo quieres y que siempre te tendrá a su lado.

7. POR FAVOR, NO DIGÁIS QUE ME PAREZCO A VOSOTROS. NECESITO QUE RECONOZCÁIS NUESTRAS DIFERENCIAS Y LAS CELEBRÉIS

para post4

Frases como ésta pueden ser percibidas por el adoptado como:

-Ser como vosotros es mejor.

-Ser tú mismo no es suficiente.

No aceptar las diferencias es una forma de rechazar sus raíces biológicas.

Los parecidos familiares dan un sentimiento de seguridad, de pertenencia. Las diferencias pueden ser una fuente de vergüenza o una invitación para conocer los lazos que le unen a su historia preadoptiva.

Celebrar las diferencias empieza con el reconocimiento de las mismas.

Así transmitimos que ser diferente no significa ser inferior, sino el fundamento para una buena autoestima.

8. EL HECHO DE QUE NO HABLE DE MI FAMILIA BIOLÓGICA NO SIGNIFICA QUE NO PIENSE EN ELLA

Muchos adoptados fantasean acerca de su familia biológica. Esto no es malo. Es una forma de aliviar el dolor de la pérdida. Si preguntamos, muchos dirán que no lo hacen.

  • Buscando una cara que le recuerde a la suya en medio de una multitud
  • Soñando con la familia feliz
  • Buscando figuras que reemplacen a los padres, por ejemplo, en las relaciones de pareja
  • Idealizando a las personas
  • Teniendo un espíritu crítico
  • Teniendo expectativas muy altas sobre sí mismo
  • Temiendo figuras de autoridad

Las fantasías pueden ser un buen mecanismo de defensa. Sin embargo, las fantasías pueden convertirse en patológicas y destructivas si provocan el aislamiento de la persona, y le impiden trabajar su sentimiento de pérdida y su dolor.

9. NECESITO SABER LA VERDAD SOBRE MIS ORÍGENES, NO IMPORTA LO DOLOROSO QUE RESULTEN LOS DETALLES

para post3

Algunas de estas verdades pueden ser difíciles de decir y de asumir: violación, enfermedad mental, drogadicción, etc. Las preguntas deben ser respondidas con honestidad, teniendo en cuenta lo que pueden asumir.

Piensa y medita tus respuestas con anterioridad a sus preguntas. Cuando sea el momento, tu seguridad y tu serenidad le ayudará a entender que es correcto hacer preguntas y expresar los sentimientos.

Aprende a escuchar los mensajes verbales y no verbales de tu hijo. Te darán la clave para saber qué parte de la información le preocupa más. Estas cuestiones surgirán en cada etapa evolutiva de la vida y le ayudarán a crecer y a madurar.

10. AUNQUE PREGUNTE O BUSQUE A MI FAMILIA BIOLÓGICA, SIEMPRE QUERRÉ QUE SEÁIS MIS PADRES

Nuestr@ hij@ no está buscando alguien que nos reemplace. Tampoco implica que nuestra forma de ser familia no sea suficiente para el/ella. Lo que busca son respuestas a preguntas como ¿por qué me abandonaron? ¿A quién me parezco?.

Muchos adoptados esperan a que sus padres adoptivos mueran para emprender la búsqueda, por miedo a hacerles daño. Tienen una lucha interna entre su amor por los padres adoptivos y su necesidad de conocer sus orígenes.

Nuestras hijos tienen que sentirse libres de la necesidad de cuidar de nuestros sentimientos. Si su búsqueda reactiva tus propios temores de sentirte abandonado/a, busca ayuda profesional o de amigos, porque tu hij0 necesita tu ayuda para manejar lo que tiene por delante. La labor de los padres es reconocer y respetar la identidad completa de sus hijos, no pidiéndoles que renuncien a ninguna parte de sí mismos.

DOS DESEOS:

  • Me gustaría que enfatizaráis más mis potencialidades que mis carencias.
  • Algunas de las cosas que no os gustan de mí, puede que también sean vuestras y yo solo os hago de espejo. La mejor forma de ayudarme es que vosotros aprendáis a gestionarlo antes de pedirme a mí que lo haga yo.

El Taller de las Palabras

Érase una vez un Taller donde se aprendía a tejer Palabras. En ese taller también se reparaban todas aquellas que estaban rotas, heridas, mal cosidas o enredadas. Podían haber sido escritas con lápiz en un papel o podían haber sido oídas y estar grabadas a fuego en el corazón. Podían haber salido de la mano de una niña o de un niño o podían haber salido de la boca de un padre, de una madre, de una profesora o de un maestro impacientes porque no terminaban de hacerlo bien. A este taller, naturalmente, sólo llegaban las palabras que necesitaban arreglo, para eso era un taller. Seguro que estos niños y niñas sabían escribir muchas palabras con una bonita caligrafía y una ortografía perfecta. Seguro que también los adultos que estaban a su alrededor sabían decir muchas palabras hermosas, de esas que sirven de bálsamo al corazón.

Las razones por las que algunas palabras necesitaban  reparación eran muy variadas. Podía ser, por ejemplo, por una extraña ley que decía la edad a la que los niños y las niñas debían saber tejerlas bien. Era curioso que en ese país no existía ninguna ley que dijera a qué edad debían empezar a andar, a echar sus primeros dientes o a pronunciar las primeras palabras sus habitantes más pequeños,  pero sí existía una ley que decía cuándo debían aprender a tejer las palabras, y claro, algunos niños y niñas tenían su propio ritmo, que daba la casualidad que no  coincidía con el de la famosa ley.

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Para algunos pequeños tejedores el problema podía venir porque les costaba prestar atención  a lo que explicaba el maestro tejedor. No sabían por qué pero no podían estar sentados mucho rato. Se levantaban constantemente para afilar el lápiz, para recoger la goma que se les había caído o sencillamente porque no conseguían concentrarse en la tarea que estaban haciendo. Esto enfadaba mucho a todo el mundo, aunque ellos no entendieran muy bien la razón. El caso es que con tanto levantarse no “tenían asiento”, que decían los tejedores mayores, y por eso no aprendían a tejer en condiciones, con lo cual se llevaban sus buenas reprimendas. Ya les gustaría a ellos “tener asiento” y aprender, pero nada, no había manera. Lo peor era que ellos no sabían  por qué les costaba tanto estar quietos y atentos, así que a veces les entristecía que les pidieran algo que no podían hacer con la facilidad que lo hacían los demás pequeños tejedores.

También podía deberse a que estos pequeños habitantes no entendieran bien la lengua de los tejedores maestros.  Aunque hablaran esa lengua, todavía no la dominaban porque venían de países lejanos. Se habían incorporado a la escuela más tarde que el resto de sus compañeros  y por eso no estaban en igualdad de condiciones, aunque la ley de ese país decía que los pequeños habitantes que tuvieran la misma edad tenían que aprender a tejer palabras juntos y, además, hacerlos todos al mismo ritmo. Decían que era para que se sintieran iguales, pero aunque fueran tejedores muy sesudos los  del Ministerio de las Palabras y los Números, eso no sólo era un poco difícil de entender, sino, sobre todo, muy difícil de conseguir.

Así que toda esta situación provocaba no pocos problemas con los tejedores adultos, empeñados en cumplir con esas extrañas leyes. Los padres y madres, que dominaban el oficio de tejer palabras, culpaban a la escuela, y los maestros y maestras, todavía más expertos en el arte del telar, culpaban a las familias de que los pequeños no mostraran más destreza en estas labores tan fundamentales de la vida.

El caso es que unos y otros  decían cosas muy duras de oír para los aprendices de tejedores: que si no aprendían porque eran vagos,  que si era porque no prestaban atención, o lo que era peor, que no   aprendían porque no les daba la gana, porque para otras cosas eran muy listos. Esto siempre lo decían en alusión a la destreza que todos ellos mostraban para utilizar maquinas y aparatos  que a la mayoría de los adultos les resultaban difíciles de manejar.

Estos pequeños habitantes no sabían la razón por la que no tenían ningún problema con estos aparatos  y en cambio con una cosa tan sencilla como un lápiz y un papel la cosa se les complicaba. Pero no era porque ellos no pusieran interés. ¿A quién le gustaba que  lo tuvieran por torpe e inútil si hubieran podido tejer a la misma velocidad y con la misma destreza que los demás?

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Por cierto, que los pequeños tejedores habían observado que cuando a uno de ellos no les salían los dientes perfectamente alineados, les ponían unos extraños alambres , pero nunca les reñían por eso. Lo mismo pasaba cuando alguno no veía bien. Les ponían unos cristales enganchados a la nariz y a las orejas, pero nunca les recriminaban por ello. En cambio, si tenían problemas para recordar el orden en el que debían tejer las palabras para que tuvieran sentido o si una vez tejidas no eran capaces de entender qué significaban, entonces se enfadaban, les reñían y, a veces, hasta les quitaban algunos de esos aparatos con los que se divertían y se sentían que eran como los demás. La verdad es que no había quien entendiera a los adultos. Para una cosa que hacían igual de bien que los demás, iban y se los confiscaban hasta que fueran capaces de tejer mejor.

La existencia de un Taller donde se pudieran arreglar las palabras fue un gran descubrimiento para estos pequeños habitantes, especialmente porque les ayudaba a aprender arreglando los motivos por los que les costaba tanto tejer bien, y, además, porque se hacía con uno de sus aparatos favoritos. Para muchos tejedores adultos fue también un descubrimiento el tomar conciencia de algunas de las leyes injustas del país. También de lo injusto que era enfadarse con los habitantes pequeños que no sabían tejer correctamente, cuando nunca se enfadaban con aquellos que no veían bien o que no tenían los dientes debidamente alineados. En estos casos se limitaban a darles los medios para solucionar estos problemas, que era lo mismo que necesitaban los pequeños aprendices de tejedores, medios para aprender a tejer palabras adecuadamente. Los tejedores adultos también se dieron cuenta de que ellos sabían tejer palabras en papel, pero no siempre sabían tejer palabras en el corazón, palabras de ánimo y de reconocimiento para que sus pequeños vástagos crecieran sanos y fuertes no sólo en sus cuerpos sino también en sus almas.

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A medida que los pequeños habitantes mejoraban en el arte de tejer palabras iban mejorando también sus calificaciones en cono, matemáticas, lengua, etc., claro que todos, pequeños y adultos, necesitaron de paciencia para ver los resultados. La paciencia de los campesinos, como decía la tejedora directora del Taller, porque los agricultores para obtener una buena cosecha primero tienen que arar la tierra, regarla, abonarla, quitar las malas hierbas y finalmente esperar que aquella semilla que  sembró el año anterior, se convirtiera en una jugosa fruta, una rica hortaliza o  una hermosa flor.

Y aquí se termina la historia de este Taller donde se aprende a tejer y a reparar palabras, no sólo en el papel, sino también en el corazón.