TEAF Y SISTEMA JUDICIAL

El Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal es un término paraguas usado para describir una serie de alteraciones conductuales, cognitivas, físicas y sociales como consecuencia de la exposición prenatal al alcohol.

Muchos menores, adolescentes y jóvenes con TEAF tienen dificultades con el sistema educativo porque este trastorno es bastante desconocido entre los profesionales de la enseñanza. El colegio o el instituto se convierte para ellos y sus familias, con diferencia, en la mayor fuente de estrés. Un muro, a veces insalvable, donde fracasa la mayoría, provocando en ellos grandes dosis de frustración, agresividad y baja autoestima.Cuando salen del sistema educativo, algunos llegar a caer en conductas delictivas. Y vuelta a empezar.

El sistema judicial (policías, jueces, fiscales y abogados) en la mayoría de los casos, tampoco conocen las particularidades de este trastorno. En este caso, en vez de expulsar del aula o del colegio, en vez de suspender al alumno/a, pueden llegar a cometer errores importantes a la hora de hacer un interrogatorio o dar un veredicto sobre una conducta potencialmente delictiva, pudiendo imponer penas privativas de libertad que, en muchas ocasiones provocan males mayores, ya que no se han tenido en cuenta las circunstancias del trastorno.

En primer lugar, algunas personas afectadas de TEAF tienen problemas con la ley debido a las carencias y limitaciones que caracterizan este trastorno.

– Les cuesta entender el concepto de propiedad.

– Tienen dificultades para gestionar el dinero.

– Para entender el principio de causa-efecto y, por tanto, las consecuencias de sus actos.

– Tienen tendencia a las adicciones.

– Pueden tener conductas sexuales inapropiadas.

– Les falla la memoria a la hora de relatar cómo han ocurrido los hechos.

– Son muy literales e inflexibles en sus planteamientos.

– Suelen ser fácilmente manipulables.

– Les cuesta entender conceptos abstractos.

– Tienen dificultades para procesar la información.

– Para planear, organizar y ejecutar una acción.

– Les cuesta entender y seguir normas e instrucciones.

– Tienen dificultades para aprender la hora y entender el concepto del tiempo.

– Tienen grandes problemas para encontrar trabajo y mantenerlo.

– En los casos más severos les resulta imposible llevar una vida independiente y autónoma.

En estas condiciones se puede decir que, generalmente, se encuentran bastante aislados socialmente porque les cuesta hacer amigos y, sobre todo, mantenerlos, ya que su edad cronológica no se suele corresponder con sus habilidades sociales, no tienen la misma capacidad para expresarse y para entender las interacciones verbales con sus iguales y con frecuencia parecen inmaduros para su edad, por lo que se suelen sentir desplazados, cuando no son objeto de burlas o bullying.

Sin embargo, todas estas circunstancias no se deben a una  inmadurez de la persona, sino a una dismadurez.

La inmadurez es la habilidad para conducirse de una manera consistente con la edad cronológica y no hacerlo porque no quiere. La dis-madurez significa no tener la habilidad para actuar de forma madura. No se trata de que no quieren, sino de que no pueden. En estas condiciones, cuando tienen conductas potencialmente delictivas no deberían ser juzgados de la misma forma, porque en ese caso se está criminalizando la dis-capacidad, es decir, se les estaría haciendo culpables de la falta de capacidad para hacer las cosas de manera adecuada.

Y ellos no son realmente los culpables sino las víctimas. Víctimas del consumo de alcohol durante su gestación. Algo en lo que la justicia sí debería intervenir, ya que se trata de la primera forma de maltrato, el maltrato que se produce en la vida intrauterina.

Esto es algo que el Lobby de las empresas fabricantes de bebidas alcohólicas trata de invisibilizar, porque lo que no se ve no existe. Hacen campañas para recomendar el “consumo responsable”, concepto que la Organización Mundial de la Salud rechaza como inconsistente, ya que el alcohol es una droga; hacen campañas sobre los riesgos de beber si se va a conducir, fomentando la figura del conductor alternativo; hacen “campañas educativas” en centros escolares para evitar el consumo de menores, algo que parece loable, pero que claramente no funciona, a la vista de los atracones de fines de semana y calificado de totalmente ineficaz por los especialistas; pero NO hacen campañas para hablar de las consecuencias nefastas del consumo de alcohol durante el embarazo. Lo mencionan entre los colectivos de riesgo que no deben consumir alcohol,  pero no explican en profundidad qué riesgos se asume al consumir alcohol durante el embarazo. Y mientras tanto, el sistema judicial,está criminalizando a las víctimas de esa falta de información.

Cuestiones a tener en cuenta por el sistema judicial

* La policía y todas las partes intervinientes en un juicio deben tener en cuenta que las personas con TEAF tienen problemas de atención y de concentración, así que es importante usar un lenguaje simple y directo, con repeticiones frecuentes y de una manera cercana. Es la forma de obtener mejores resultados para averiguar qué ha ocurrido.

* Es igualmente importante explicarles desde el principio en qué va a consistir el interrogatorio, qué tipo de preguntas le van a hacer, qué posibles respuestas puede dar, etc. porque en caso contrario se puede mostrar agresivo, inconsistente o inaccesible.

* Se debe evitar hacer varias preguntas en la misma frase, hacerlas a bocajarro y en cascada, etc. porque bajo presión se pueden mostrar tozudos, frustrados e irritables, con lo cual pueden tener conductas que se pueden interpretar como de rebeldía o culpabilidad, cuando en realidad se muestran así por la ansiedad que les provoca la situación.

* Debido a los problemas de comprensión del lenguaje que presentan se les debe pedir que repitan con sus propias palabras aquello por lo que se le está preguntando, para asegurarse de que están entendiendo las preguntas.

* Se les debe hacer una sola pregunta cada vez, usando un lenguaje concreto y específico, ya que tienen dificultades para entender conceptos abstractos y para hacer inferencias o deducciones de una situación determinada.

* Se le deben hacer preguntas con respuestas abiertas para evitar que contesten “Sí” o “No” de manera irreflexiva, sin saber qué están afirmando o negando.

*Debido a los problemas de memoria que tienen suelen rellenar las partes que han olvidado con relatos inventados. No tienen la intención de mentir sino de completar de alguna forma aquello que no recuerdan, por lo que hay que tener presente esta circunstancia a la hora de interrogarles.

*Son muy influenciables por lo que pueden hacer falsas confesiones cuando se les presiona en los interrogatorios, tanto por parte de la policía como de fiscales, jueces y abogados.

* Tienden a repetir delitos de oportunidad, como el robo en tiendas. Su proceso de pensamiento es: “Yo lo quiero, yo lo cojo” porque tienen problemas con el concepto de propiedad y con la capacidad para posponer la gratificación.

* A causa de su discapacidad las personas con TEAF pueden repetir el mismo error muchas veces porque les cuesta entender las consecuencias de sus actos. Por tanto, el apoyo para mejorar sus capacidades puede ser más efectivo  que  el confinamiento en centros de reforma o en la propia cárcel si son ya mayores de edad.

* Debido a que les gusta complacer a otros, a veces pueden cometer delitos para ser aceptados por el grupo y después  pueden firmar confesiones sin entender lo que están haciendo.

*Cuando están en confinamiento pueden tener problemas para entender las normas, cumplir con los horarios, etc., por lo que rompen con frecuencia las reglas. Necesitan una supervisión para cumplir con estos requerimientos en vez de más sanciones por no cumplirlas.

* El TEAF no excusa la conducta, pero explica su conducta en el contexto del daño cerebral que padece.

*El TEAF debería ser considerando como un factor atenuante y se deberían buscar alternativas al internamiento en centros de reforma o la cárcel.

* Es importante buscar un abogado que esté familiarizado con el TEAF o que esté dispuesto a saber en qué consiste el trastorno.

HABLANDO DE ADOPCIÓN CON IRATXE SERRANO

Iratxe ha sido Presidenta de la Voz de los Adoptados durante 7 años y recientemente ha sido nombrada Directora General de Protección a la Infancia y Familia del Gobierno de Canarias.
Adoptada a las pocas horas de nacer, hablamos con ella de lo que significa el trauma del abandono, de cómo hacer la búsqueda de orígenes de una manera adecuada, de cómo gestionar emociones como el miedo, la inseguridad o la baja autoestima, así como de otras muchas cosas. Todo desde su propia experiencia como persona adoptada y desde su experiencia como Educadora Social que ha trabajado durante muchos años dentro del mundo de la adopción y el acogimiento. Sin duda, ambas experiencias van a enriquecer su labor como Directora General de un departamento que trabaja en la protección de la infancia y la familia. No os perdáis sus interesantes opiniones.

Puedes escuchar la entrevista en  Canal de Ivoox de Tolerancia Cero.

EL LABERINTO INTERIOR*

A lo largo de mi vida el dolor creció en mi interior: el abandono por parte de mi madre biológica; la llegada a un entorno de adopción marginal en donde se daban cita la prostitución y las pobrezas cultural, social y personal; el maltrato psicológico y emocional que sufrí en ese entorno por quien podría haber sido algo así como mi hermano mayor; la no identificación de roles como el de padre, porque no existía, o el de madre, porque no se ejercía; una potente tartamudez y la burla por parte de compañeros de clase y de algunos maestros. Este fantasma, al igual que el minotauro del mito griego, iba creciendo, oculto en el laberinto que se constituía mi interior.

Pasaron los años, el minotauro creció conmigo, cada vez más oculto, dentro de mí y haciéndome sufrir.

Nunca hice daño a nadie ni he causado problemas, más bien al contrario, una constante en mi vida ha sido la implosión. Sufriendo en soledad un dolor agudo y profundo que nunca llegué a identificar. Daba igual que consiguiera logros académicos, físicos o profesionales, daba igual que las personas de mi entorno me apreciaran, daba igual que me demostrara a mí mismo que merecía la pena, que era alguien digno de respeto y de cariño.

Cada vez que los alcanzaba mis sueños, éstos perdían todo su valor y el vacío se hacía de nuevo presente, voraz, insaciable.

En este proceso, ya con 34 años, me encontré con la mujer que hoy es mi esposa y que fue el primer agente de resiliencia que hice consciente, con su apoyo y con terapia comencé un camino de sanación que llega hasta el día de hoy y que creo que durará toda mi vida.

El primer paso fue poner nombre e identificar el dolor que tenía en mi interior, de esta manera comencé un camino a través del laberinto en dirección al minotauro. Cuando lo conocí me resultó enorme y temible, al verlo tan grande entendí que ese encuentro no habría sido posible antes: reconocer tanto dolor me habría hecho aún más daño del que ya me había provocado. Es muy duro reconocer que mi infancia, adolescencia y buena parte de mi juventud han sido fuente de dolor: no he pertenecido a una familia sino a un grupo humano formado por personas que sobrevivían en un mundo hostil y sin apenas recursos para enfrentarlo, y que algunas de esas personas volcaban sobre mí su frustración y rabia.

De esta manera, el primer encuentro con mi dolor no fue precisamente motivo de alegría, aunque sí de liberación. Yo buscaba la paz, y aún no la había encontrado.

Los últimos pasos en mi terapia los he encaminado hacia la búsqueda de los tutores de resiliencia que me ha regalado la vida. La primera tutora de resiliencia fue María, mi tata, persona que me crió mientras mi madre trabajaba. Me sentí querido incondicionalmente por ella y ese amor me ayudó a soportar lo que vivía, así como posteriormente a no caer en la desesperación y en el autoabandono. Descubrirla como tutora de resiliencia fue la llave que me permitió descubrir otros tutores y tutoras que me han ayudado a llegar hasta el momento presente. De alguna manera, esos tutores conforman el hilo con el que he podido salir del laberinto y no caer en la desesperanza que me provocaba estar en presencia constante con el minotauro. Sin embargo, y a diferencia del mito griego, no tengo intención de matarlo, entre cosas porque no es posible: lo vivido, vivido está. Con el hilo de resiliencia espero entrar en el laberinto y visitarlo, acompañando, entendiendo y aceptando su rabia… tiene derecho a la rabia y a la tristeza, tiene derecho al dolor: tengo derecho a la rabia, a la tristeza, tengo derecho al dolor.

En fin, espero que esta experiencia me ayude a seguir acompañando conscientemente los dolores y las desesperanzas de tantos chicos y chicas que también sufren situaciones e historias difíciles, convirtiéndome así en otro tutor de resiliencia.

*Título inspirado en Santa Teresa: El Castillo Interior

Marco Antonio Manota

 

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Conocí a Marco en una Jornada para Familias Adoptivas. El tema era cómo gestionar las posibles diferencias entre el hij@ soñado y el hij@ real. En un momento dado hablamos de la necesidad de  hacer un duelo por ese hijo soñado y ofrecí algunas técnicas para elaborar la posible rabia, frustración, dolor, etc. que podría estar provocando esa realidad. Cuando pedí una persona que saliera voluntaria para practicar, se ofreció Marco. Lo sorprendente para mí fue que cuando le pregunté qué quería trabajar me dijo que la tartamudez. Yo esperaba que me hubiera mencionada alguna de las emociones de las que habíamos estado hablando, pero decidí seguir adelante con el tema que él había propuesto.

Ese fue el principio de una interesante y enriquecedora relación terapéutica con Marco, en la que él tomó conciencia de cómo la tartamudez estaba relacionada e imbricada con su propia experiencia de persona adoptada, que había sufrido no sólo abandono y adversidad en su infancia temprana, sino también mucho después a lo largo de su vida. En el tiempo que llevamos trabajando, hemos ido desbrozando el camino y encontrado tutores de resiliencia que hasta ahora le habían pasado desapercibidos, como la tata que cuidó de él cuando era pequeño. Hemos hecho pequeños y grandes descubrimientos sobre cómo  gestionar su vida y la de su propio hijo, también adoptado; cómo fluir en la vida para fluir con el habla… En fin, una gran experiencia, siempre enriquecedora para mí trabajar con Marco. Por eso le pedí que compartiera sus vivencias con los lectores de este blog, porque estoy segura que sus vivencias y su forma de expresarlas serían de ayuda para otras personas. Gracias, Marco, por tu generosidad al hablarnos desde tu laberinto interior, que cada vez es menos laberinto y más camino de sabiduría.

Para quien no conozca el Mito del Minotauro que menciona Marco, podéis leerlo pinchando encima del texto.

Marga Muñiz Aguilar

 

DECLARACIÓN INSTITUCIONAL DEL SENADO SOBRE EL TEAF

Con motivo del Día Internacional para la prevención del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, el pasado día 11 de septiembre el Senado hizo una Declaración Institucional, cuyo texto adjuntamos.

Esta declaración ha sido firmada por todos los grupos políticos del Senado.

Sin duda, un gran avance para las personas afectadas y sus familias, fruto del esfuerzo de distintas asociaciones que llevamos años trabajando en la prevención del consumo de alcohol durante el embarazo y en los recursos necesarios para los menores, adolescentes, jóvenes y adultos que padecen las consecuencias de ese consumo, cuyas secuelas son de por vida.