¿Por qué no avanzan en la escuela al mismo ritmo que los demás?

Un niño o una niña de 6 años, con un entorno familiar y escolar adecuado, tiene un lenguaje expresivo (palabras que usa habitualmente) de unas 2.600 palabras y un vocabulario receptivo (palabras que entiende) de 20.000 a 24.000 palabras.

Un niño adoptado a los 5 años, cuya lengua materna fuera diferente, tendría que aprender un promedio de 54 palabras nuevas todos los días con el fin de igualar las habilidades de comprensión del lenguaje de sus compañeros de 6 años. Además, mientras que el niño adoptado se está poniendo  al día, sus amigos de 6 años, ya han añadido un promedio de 5.000 palabras a su vocabulario.

En resumen, esperar que los niños mayores adoptados alcancen en un plazo de 1 a 2 años a sus compañeros en las competencias del nuevo idioma es un poco complicado.

Lo que suele ocurrir es que mientras los demás alumnos avanzan a un determinado ritmo, ellos parece que se estancan después de un momento inicial sorprendentemente rápido de aprendizaje de la nueva lengua. Esto es debido a lo que se conoce como Déficit Cognoscitivo Acumulativo y es importante conocer sus implicaciones en el aprendizaje escolar para tener expectativas realistas y no ser injustamente punitivos con los niños, tanto desde la escuela como desde la familia.

Feliz 2022

Para el próximo año quiero desearte:

Que hagas más de eso que te gusta hacer.

Que sepas a dónde ir… y a dónde no regresar.

Que sepas lo que has reído… y no lo que has sufrido.

Que no vivas esperando que la vida te espere.

Que no tengas miedo… ten ganas.

Que no vivas esperando, espera viviendo.

Que tengas la valentía de rehacerte cuantas veces sea necesario… y con la gente nueva que haga falta.

Que no te rindas sin dar pelea.

Que recibas abrazos, no ataduras, de esos con sabor a “Estoy contigo”.

Que te piensen a diario y que no haya un día que no te quieran.

Que las ausencias no duelan, que tengas cerca a personas que te den luz en tus días oscuros y te ayuden a dar sentido a los días nublados.

Que te quedes con quien te haga sentir que los lunes son viernes y dónde sea mutuo.

Que no aceptes migajas, naciste persona, no hormiga.

Que si te hacen daño que sea sin querer, no sin quererte.

Que tengas el coraje de no ser como todo el mundo.

Que tus ganas de vivir no caduquen.

Que si la vida te deja sin palabras, cantes.

Que no dejes para mañana lo que puedes amar hoy.

Que tu primer amor sea “Amor Propio”.

Que dónde sea que la vida te haya plantado, florezcas.

Que no te muevas de lo que tiene sentido en tu vida y hagas algo más que existir.

Que cambies el “Tengo” por el “Elijo”. Que disfrutes ahora de la vida, porque no es un ensayo.

Que los 365 días sin estrenar, te pertenezcan.

Que este año seas fuerte, que sigas, que puedas, y si no trae lo que quieres, que te enseñe lo que necesitas.

Que tengas nuevos motivos para besar, para sentir, para vivir.

Que este año 2022 sea más hermoso y maravilloso que todos los anteriores.

Cadena de Whatsapp

DÍA MUNDIAL DEL TEAF

Desde 1999, cada 9 de septiembre se celebra el día mundial del Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal. Se dispuso que fuera el día 9 del 9 por los nueve meses de embarazo.

El objetivo es de dar a conocer las consecuencias del consumo de alcohol durante el embarazo y las necesidades de los niños, adolescentes y jóvenes que sufren las secuelas de la ingesta de dicha sustancia durante su gestación. en general.  Porque incluso el llamado “consumo social” puede producir daño al feto y el riesgo se incrementa con un consumo elevado.

Los daños que la ingesta de alcohol produce en el feto son muy numerosos y NO existe un tratamiento específico para el TEAF, por lo que es importante hacer un diagnóstico precoz y una intervención temprana para que los niños reciban ayuda en el aprendizaje escolar y el área social.  Porque de todas las personas con necesidades especiales, aquellas que tienen TEAF son las que menos parece que tengan ninguna necesidad especial. Si no se aportan ayudas a estas necesidades se les puede estar discriminando de una forma totalmente injusta. Por eso es tan importante dotar de los recursos necesarios a adolescentes y jóvenes afectados.

En esta fecha nos unimos a más de 40 organizaciones en 24 países del mundo para concienciar sobre los riesgos de consumir alcohol durante el embarazo y para llamar la atención a las distintas administraciones (educativas, sanitarias, judiciales, etc.) de la importancia de atender las necesidades de este colectivo y de mejorar la calidad de vida de las personas afectadas de TEAF y sus familiares.

Y en este año hemos querido poner el foco en Samuel Cañizares, dibujante y tatuador. Artista polifacético. Por ello compartimos este video realizado por  la Asociación de familias afectadas por el Síndrome Alcohólico Fetal (AFASAF) un magnífico trabajo audiovisual donde expresa sus sentimientos y su mirada del mundo como una persona afectada de TEAF.

VIVIR CON TEAF. Samuel. Por Marga Muñiz Aguilar

Conocí a Samuel poco antes de que cumpliera 18 años. Paradojas de la vida, nos puso en contacto el equipo del Clinic de Barcelona que le hizo el diagnóstico de TEAF, aunque mi consulta estaba a menos de 15 minutos de su casa. Yo hacía años que trabajaba con menores, adolescentes y jóvenes afectados, pero su familia no me conocía a mí ni yo a ellos, a pesar de vivir tan cerca.

Desde el principio me impactaron los dibujos que me enseñaba y a los que él no daba la menor importancia. El desgarro de muchos de los rostros, la minuciosidad de los detalles de cada pliegue de la cara, especialmente los de las personas mayores, la fuerza de las miradas… y también el dolor que había detrás de cada uno de esos dibujos.

Trabajamos durante un tiempo, pero cuando quería ahondar en ese dolor, él lo rehuía. No era el momento.

Hace unos meses retomamos el trabajo, al que se unió también Rafa Llor, ya que trabajamos juntos en La Ventana. Desde el principio vimos el potencial para trabajar su mundo emocional a través de sus dibujos. Y en ello estamos.

Al mismo tiempo empezamos a orientarle profesionalmente en esa dirección. Sus primeros trabajos fueron para algunas familias de La Ventana que le encargaron dibujos de sus hijos hechos a partir de una fotografía. También contactamos con la directora de una galería de arte que le animó a empezar a hacer exposiciones en centros culturales y asociaciones, para dar a conocer su arte. Igualmente le animamos a que terminara sus estudios de Tatuaje y que emprendiera, como autónomo, este trabajo, que ya venía haciendo desde un tiempo atrás. En definitiva, que se centrara en sus potencialidades y no en sus limitaciones.

Desde aquí queremos dar la enhorabuena a su madre, que nunca desfalleció a pesar de muchas experiencias difíciles, desencuentros y conflictos. Lo importante es hacer camino al andar y mirar con esperanza el futuro, sabiendo que ese futuro se siembra en el presente.

Y enhorabuena, especialmente a Samuel, por su esfuerzo, su valentía, sus ganas de salir adelante; por todo lo conseguido y por todo lo por llegar.

Si alguna persona tiene interés en que Samuel le haga un dibujo a partir de una fotografía, puede ponerse en contacto conmigo a través del whatsApp 669 642 832.

Genograma y herencia transgeneracional

Marga Muñiz Aguilar

La conducta, los comentarios, las actitudes que en general tenemos ante la vida, moldean la forma de ser de los hijos, incluso cuando son adultos. Dejamos en ellos una huella en forma de mandatos familiares que, nosotros a nuestra vez, hemos recibido de nuestros padres.

Los mandatos familiares son códigos verbales y no verbales que funcionan como un contrato que se repite de generación en generación dentro de un mismo sistema familiar. Se trata de un contrato que no se firma, cuyas condiciones no se eligen, incluso ni siquiera se es consciente de esas condiciones y que, sin embargo, se siguen de manera automática.

Son mensajes repetidos una y otra vez dentro del sistema familiar: “confiamos en ti”, “te apoyamos”, “haz bien y no mires a quien” o “la gente es muy hipócrita”, “eres un vago”, “no te fíes de nadie”. Son mensajes que van calando en la mente de los miembros del sistema de forma imperceptible.

Hay, por tanto, modelos de familias que transmiten valores positivos y que crían hijos seguros y felices, mientras que otros son disfuncionales. Así, hay familias que nunca dicen a sus hijos que algo está bien hecho porque creen que nunca está suficientemente bien hecho. Hay otras que sabotean. En este caso el mensaje es que no eres bueno para nada. Otras dejan a un lado las necesidades de los hijos para enfocarse en ellos mismos. Cuando un hijo tiene problemas en vez de buscar las causas del problema, el niño es el problema y cuando obtienen buenos resultados les recuerdan constantemente que ha sido gracias a ellos.

Reflexionar sobre aquello que nos han transmitido es un acto de introspección que nos ayudará a detectar aquello que hemos recibido pero que nos hace infelices. Ser familia no implica tener una lealtad ciega a los mandatos familiares. A veces, desafiar y romper los mandatos del clan familiar es una necesidad para nuestro bienestar emocional y el de las generaciones futuras del sistema familiar.

Los niños pequeños absorben de manera natural las creencias y valores del sistema familiar. Al crecer podemos comprobar que algunas de estas creencias juegan en nuestra contra porque esos contratos o lealtades invisibles resultan negativas para nuestro propio crecimiento personal.

A medida que formamos nuestra concepción del mundo podemos alejarnos de aquellas ideas que han predominado en la familia y que se han transmitido de generación en generación si no queremos ser perpetuadores de las carencias del sistema, de sus creencias limitantes y de las expectativas negativas.

El genograma

El genograma es un instrumento particularmente útil para encontrar patrones de problemas hereditarios, conflictos inter o intrageneracionales y pautas de conducta transmitidas dentro del sistema familiar.

Se trata de una representación gráfica de la información básica de, al menos, tres generaciones de una familia. Incluye información sobre su estructura, los datos demográficos de los miembros y las relaciones que mantienen entre ellos.

Es una herramienta muy útil utilizada por distintos profesionales con vistas a hacer una intervención psicológica, médica, pedagógica, psicosocial, etc. Sin embargo, cualquier persona también puede hacer su genograma como forma de autoconocimiento.

El genograma nos lleva hacia nuestra propia historia personal. Dicha historia empezó a escribirse antes incluso de que naciéramos. Como generalmente sólo nos llega una parte de esa información, el resto lo podemos recuperar con este método.

A través del genograma podemos prevenir patrones que se repiten en generaciones anteriores y tomar conciencia de estas dinámicas repetitivas del pasado, que se heredan de manera imperceptible, pero que pueden frenar el crecimiento personal y nos pueden generar infelicidad.

Romper con los mandatos familiares no siempre es fácil, ya que algunas familias transmiten la idea de que cuestionar las creencias y valores de la familia es una traición o una deslealtad. Así, se repiten frases como: “en nuestra familia siempre se ha hecho así”, “eso es inaceptable”, “si lo haces nos avergüenzas”, “eres la oveja negra”, etc., por lo que a veces es difícil dejar de seguir esos mandatos.

En esos casos es recomendable buscar ayuda profesional porque romper con estas relaciones negativas no es sencillo. Hace falta reaprender nuevas actitudes, soltar viejos hábitos, desarrollar roles diferentes, etc.

En el caso de familias adoptivas es importante incluir en el genograma el sistema familiar de origen de los hijos adoptados, aunque se tenga poca información. Las familias adoptivas tenemos que ser conscientes de que en nuestros hijos coexisten dos sistemas familiares: el de origen y el actual. Integrar ambos sistemas es fundamental. Cuando adoptamos nos hacemos cargo no sólo del presente y el futuro de ese niño, sino también de su pasado.

Cómo hacer el genograma

Para hacer el genograma es importante recabar información a familiares y usar una serie de símbolos a través de los cuales se establecen las líneas de parentesco y los patrones de relaciones dentro del sistema familiar.Proporciona un acceso rápido y muy visual a información con fuerte contenido emocional (nacimientos, muertes, abortos, enfermedades, adicciones, conflictos, etc.) dentro de la familia.

Se puede hacer a mano o a través de programas online. Uno de los más conocidos es Genopro, que tiene una versión gratuita.

A continuación vemos algunos de los símbolos habitualmente utilizados.

LA DISCAPACIDAD EN EL ANTEPROYECTO DE LEY DE ENJUICIAMIENTO CRIMINAL

El Ministerio de Justicia invitó el pasado día 26 de Febrero a Tolerancia Cero a participar en el trámite de audiencia e información pública del Anteproyecto de Ley Orgánica de Enjuiciamiento Criminal, para que formulara las propuestas y las aportaciones que considerara oportunas.

Dado que desde Tolerancia Cero trabajamos en favor de los menores, adolescentes y jóvenes que han sufrido Adversidad en la Infancia Temprana, trasladamos a los representantes del Ministerio nuestra preocupación porque dentro de este colectivo hay muchas personas afectadas sin diagnosticar y sin valoración de discapacidad, que en caso de que comisión de delitos no se podrían beneficiar de la nueva ley, que dedica todo un capitulo a la persona encausada con discapacidad.

Se nos indicó que el Anteproyecto cuenta con suficientes garantías para que se pudiera evaluar la capacidad de culpabilidad de la persona con discapacidad no reconocida.Planteamos que en ocasiones la discapacidad que sufren estas personas es invisible en primera instancia y dimos algunas de las características de personas que sufren Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal o Trastorno de Apego. Escucharon atentamente nuestra exposición y se nos manifestó que, aunque el plazo para presentar alegaciones terminaba el día 1 de Marzo, alargarían dicho plazo hasta mediados de mes, de forma que pudiéramos enviar la información y los documentos que consideráramos oportunos.

Ante esta oportunidad, pasamos la información al Colectivo de Entidades de Adversidad Temprana (CEAT), del que TOLERANCIA CERO forma parte, con la intención de aunar esfuerzos y elaborar un dossier para remitirlo al Ministerio.

El Anteproyecto tendrá que afrontar un largo recorrido parlamentario y, posteriormente, una vacatio legis de seis añosEs decir, entre su publicación en el Boletín Oficial del Estado y la puesta en marcha se establece un período de tiempo de seis años, tiempo que se dedicará a abordar otras reformas estructurales, como la del Poder Judicial o el Estatuto Orgánico del Ministerio Fiscal.

Este anteproyecto incorpora, como hemos mencionado, mecanismos de protección para personas con discapacidad, hasta ahora ausente en nuestro ordenamiento jurídico. Creemos, por tanto, que es fundamental que, aunque sea a largo plazo, trabajemos para hacer valer los derechos, en caso de conductas delictivas, de las personas que han sufrido Adversidad en la Infancia Temprana y presentan algún tipo de discapacidad.

La reforma parece en algunos artículos más voluntarista que realista, pero creemos que es una oportunidad muy importante para hacer valer los derechos de las personas que han sufrido Adversidad en la Infancia Temprana en el caso de comisión de delitos.

NUNCA DEJES DE SOÑAR

Historia de La Ventana

Marga Muñiz Aguilar


Yo iba para Geógrafa. Soy de la primera promoción de Licenciados en Geografía de la Universidad de Sevilla. Escogí esa carrera porque implicaba estar cerca de la naturaleza y a mí me encanta todo lo que tiene que ver con montañas y ríos, océanos y mares, cultivos y prados. Pero un niño se cruzó en mi camino.

Era hijo de una familia conocida. Tenía 6 años y le costaba aprender a leer y escribir. Se ganaba regañinas en casa y en el colegio día sí y día también. Yo no entendía por qué le regañaban en vez de hacer algo por ayudarle a aprender, así que sin más pertrecho que mi buena voluntad y la lectura de algunos libros sobre dislexia le propuse a sus padres que me dejaran intentarlo. Y ese niño aprendió a leer y a escribir.

Algo después hablando con el jefe de estudios del centro donde trabajaba como profesora de español para extranjeros, me dijo que su hijo tenía muy mala letra y aunque se pasaba el día haciendo caligrafías no mejoraba y, claro, regañina al canto por no mejorar. Era zurdo. Me ofrecí a echarle una mano porque siempre me han llamado la atención los zurdos. A lo mejor es porque yo soy zurda contrariada, quién sabe. Leí sobre zurdos y nos pusimos a trabajar. Resultó, que cogía mal el lápiz, colocaba el cuaderno de forma inapropiada, tenía problemas para subir y bajar cremalleras, atarse el lazo de los zapatos, peinarse, montar en bicicleta, practicar cualquier tipo de deporte, etc. Además era muy tímido y como no le gustaba el fútbol se pasaba el recreo leyendo, con lo cual tenía pocos amigos. Con tiempo y constancia aprendió a coger bien el lápiz, a colocar el cuaderno de la forma correcta, reptamos por el suelo, subimos y bajamos bordillos, usamos el peine, hicimos lazadas, jugamos a la pelota y aprendió a hacer los giros y los trazos de las letras de manera correcta. Yo se los “radiaba” y él los hacía en el aire, en arena, con pinturas de dedos y, finalmente, en el papel. Su letra mejoró, subió su autoestima y se convirtió en el portero del equipo de su colegio.

Fue así cómo empecé a formarme sobre dificultades de aprendizaje y la Geografía se fue alejando de mi horizonte.

Pasaron unos años, en los que también estudié Logopedia, hice un Máster en Orientación Educativa y  llegó mi primera hija y con ella el contacto con el mundo de la adopción. Ahora los problemas tenían otro cariz, así que empecé a investigar y así fue como publiqué Cuando los niñ@s no vienen de París y me planteé hacer otro Máster, esta vez en Asesoramiento en Materia de Adopción.

En todo ese tiempo nunca dejé de soñar que las cosas se podían hacer de otra manera, que no había que permitir que los niños sufrieran las incompetencias de los adultos para enseñarles de otra forma, porque aprender aprenden cuando sacamos a la luz sus potencialidades en vez de estar todo el día señalándoles sus carencias y dificultades. Y aprenden no sólo lengua o matemáticas. También aprenden otra forma de gestionar la frustración o los impulsos, en definitiva, otra forma de vivir la vida. Por eso a lo largo de los años me embarqué en diferentes proyectos innovadores y finalmente creé Tolerancia Cero.

En éstas, que coincido con Rafa Llor, otro soñador que vive también en la periferia, como yo. Me había invitado a participar en una jornada de formación y yo estaba en esas fechas (abril de 2018) dando un curso en Madrid a profesores sobre Adopción y Escuela. Me propuso ir en AVE a Alicante y él me recogería allí. Total una hora en coche hasta Murcia. En esa hora hablamos de nuestra pasión común y de nuestros sueños. Coincidíamos en tantas cosas que parecía que nos conocíamos de toda la vida. Me habló de Albores y de su forma especial de entender el trabajo con menores con problemas graves de conducta. Había dejado un puesto seguro en la Administración creando y dirigiendo Centros de Menores para empezar desde cero a trabajar desde otra mirada. Había tantas coincidencias en tantas cosas, que me invitó a dar un curso centrado en temas adoptivos (dificultades de aprendizaje, elaboración del duelo, Trastorno del Espectro Alcohólico Fetal, etc.) a los profesionales de Albores, el centro que había creado y que dirige. Desde entonces colaboramos en nuevas formas de trabajar con menores, adolescentes y jóvenes que han sufrido Adversidad en la Infancia Temprana.

En Octubre de 2019 la Asociación de familias adoptivas de Extremadura (AFADEX) nos invitó a unas jornadas de convivencia en Valencia de Alcántara, cerca ya de la frontera con Portugal. Quedamos en Mérida para ir juntos desde allí. Él venía de Murcia y yo de Sevilla. En el camino, ante los kilómetros y kilómetros que recorríamos sin apenas coches ni pueblos, le comenté a Rafa la necesidad de hacer algo virtual porque las familias no pueden estar desplazándose constantemente en busca de profesionales. Ya había hecho algunos trabajos en esa dirección y ahora al hablarlo con Rafa se hizo más patente y más potente en mi cabeza. Quedamos que comentaríamos el tema a las familias, pero una vez allí, los derroteros fueron por otro lado y no hubo oportunidad de hacerlo. A Rafa se le olvidó y a mí no me pareció oportuno cortar la línea que llevaba la reunión. Las familias le habían preguntado cómo había llegado a trabajar de esa forma tan novedosa y eficaz con menores que tienen problemas graves de conducta y estaba resultando realmente apasionante escuchar la historia. A la hora de la cena lo comentamos con algunas familias con las que compartíamos mesa y les pareció interesante, aunque no concretamos nada.

En el camino de vuelta más kilómetros y kilómetros sin coches ni pueblos y yo vuelvo a la carga. Rafa, tenemos que hacerlo. Iban pasando los kilómetros y cada vez lo veíamos más claro. Incluso se nos ocurrió el nombre: La Ventana, un espacio virtual donde esas familias que vivían a cientos o miles de kilómetros de un profesional, se pudieran asomar y conectar también con otras familias, deshaciendo ese sentimiento de soledad y aislamiento de los que muchas familias hablan con frecuencia. En Cáceres él continuó para Murcia y yo para Sevilla. A esas alturas ya no teníamos duda de que lo íbamos a intentar. Era el 13 de Octubre. A los pocos días hablamos con la dirección de Afadex y 4 familias aceptaron registrarse en La Ventana. La primera sesión grupal la tuvimos el 14 de Noviembre de 2019.

Cuando en noviembre de 2020 La Ventana cumplió un año le comenté a Rafa que sería bueno tener  una web porque hasta ahora habíamos funcionado sólo con el boca a boca. Le dije que yo no la hacía si no era con Mercedes Moya. Tan convencida me vio que no dudó en aceptar la propuesta.

Conocí a Mercedes Moya, nuestra recién nombrada directora del departamento de comunicación, en 2012. Estaba recopilando artículos míos que andaban por aquí y por allí en diversos sitios de internet. Hablé un día con ella por teléfono para darle las gracias y otro para comentar un artículo que había escrito en su blog sobre el cumpleaños de su hijo pequeño. Dos horas de conversación sobre la forma de integrar la figura de la madre biológica de nuestros hijos en sus vidas y en las nuestras hicieron que los kilómetros que separan Almería de Sevilla desaparecieran. A partir de ahí empezamos una amistad y una colaboración que nos ha traído donde estamos hoy: La Ventana. Hemos pasado horas diseñando la web, soñando nuevas formas de trabajar con los menores y no tan menores que han sufrido Adversidad en la Infancia Temprana. Y es que Mercedes es otra soñadora.

En la crisis de 2008 cerró su negocio de toda la vida y decidió reinventarse haciendo lo que realmente le gusta y sabe hacer, aunque tuviera que hacerlo sin ningún tipo de contrapartida, excepto la satisfacción de hacer las cosas bien y de crear nuevas formas de comunicación dentro del mundo de la adopción. Hace 6 años empezó un proyecto fantástico que hoy es la mejor web sobre el tema. Quien quiera saber algo sobre adopción sólo tiene que ir a Adopción Punto de Encuentro.

Lo recuerdo todo: cuando buscaba el nombre para la web, el logo… pero sobre todo recuerdo que me dijo que estaba haciendo un curso sobre diseño de páginas web y que el profesor le había dicho que con el tema que había elegido iba a tener poco tráfico en internet. Se ve que no conocía bien a Mercedes y su fantástico dominio de tarea. Hoy su web tiene más de dos millones de visitas.

Desde 2007 he visitado muchos lugares de España hablando y dando conferencias y cursos sobre adopción y siempre pensando que hacía falta usar las nuevas tecnologías para llegar a muchos rincones donde había familias adoptivas pero no había especialistas en adopción. Así fue como empecé a soñar con una gran plataforma virtual que llegara a todas las familias, independientemente de donde vivieran. Y así conocí a Rafa y a Mercedes, otros dos soñadores. Todos vivimos en la periferia: Sevilla, Murcia y Almería, a muchos kilómetros de distancia y con muy malas comunicaciones entre ellas, pero esto no es obstáculo para trabajar juntos gracias a La Ventana y a internet.

Tengo que decir que, para mí, La Ventana es ese sueño conseguido. Llevaba desde 2012 intentándolo y 7 años después, es una realidad. Hoy trabajamos con unas 30 familias que viven en sitios muy distantes pero muy cercanos a la vez: Villanueva de la Serena, Don Benito, Jaráiz de la Vera, Mérida, Badajoz, Bergara, Archena, Mazarrón, Moratalla, Murcia, Cuenca, Tarragona, Palma de Mallorca, Ibiza, Sevilla, El Puerto de Santa María, Puente de Génave, Algeciras, Miranda de Ebro, Valencia, Madrid, Ciudad Real, Ubrique y hasta Ensenada, en Baja California (México). Y no solamente trabajamos con ellos, sino que entre todos se ha formado una comunidad de familias que cada mes comparten entre ellas preocupaciones y problemas, sueños e ilusiones.

Me encanta trabajar con los padres/madres y con sus hijos e hijas desde sus propios hogares, estar en contacto permanente con ellos en caso de necesidad. Compartir cada mes con todas las familias juntas momentos de formación, de acompañamiento y de diversión, que también nos reímos. Debido a la pandemia no hemos podido hacer ningún encuentro presencial, como teníamos previsto, pero todo llegará. Algún día nos veremos en algún lugar equidistante para disfrutar de tiempos de convivencia y de confidencias, de sentimientos compartidos y de horas de diversión. A veces todos juntos, a veces con actividades para cada grupo: padres, madres, niños, adolescentes, jóvenes… pero todos soñando con ser felices y hacer felices a los demás.

Puede parecer una utopía o una ñoñería, pero ¿Quién no quiere ser feliz? Puede llevar tiempo conseguirlo pero el camino se hace al andar. Por eso nunca dejaré de soñar. Bienvenid@s a La Ventana